Su estatua ecuestre está emplazada en el El Pont Neuf, que une las dos orillas del Sena. Es una zona del centro histórico de la ciudad de ParÃs que tuvo su ordenación urbana durante el reinado de este rey.
Enrique IV (Henri IV, 1553-1610) fue un rey que dejó un legado memorable tanto en términos materiales (ParÃs está llena de huellas edilicias de su paso por la monarquÃa) como inmateriales, pues su reinado fue clave para la unidad de Francia.
La estatua ecuestre fue encargada por MarÃa de Médici a Juan de Bolonia, escultor italiano que no pudo concluir la obra y que fue terminada, tras su muerte, por su alumno Pietro Tacca.
La estatua de bronce fue realizada en Italia, embarcó en Livorno en 1613 y llegó a duras penas a ParÃs navegando por el Sena después de haber sufrido un naufragio en la costa de Cerdeña y rodear la penÃnsula ibérica.
